Me tomé el hacer el proyecto como un desafío personal para lograr ver qué había podido incorporar de la primera mitad del año del taller.
En una primera instancia, tuve la idea de realizar un texto narrativo que cuente un viaje. Se me había ocurrido un asilo de ancianos, y el paso de la vida a la muerte. Luego de analizarlo brevemente, me di cuenta de que en primer lugar era un tema super delicado y angustiante (cosa que no necesitaba en ese momento) y a su vez, era necesario más experiencia (en el sentido de cómo actúan, cómo piensan, etc.) sobre éste tipo de lugares.
A partir de acá y siguiendo los consejos dados en la clase, comencé a leer varios autores. Primero comencé con Kafka, de cual rescato el hecho de contar la historia secreta con claridad y sencillez, y el narrar la historia visible hasta convertirla en algo enigmático y oscuro. Me gustó la idea de narrar el problema central del texto con suma naturalidad, poner lo terrible en el punto de partida y desde ahí que sea amenazador. Fue por esto que en mi texto, desde un principio apareció el problema de “la doble” tomado por la narradora de una manera más “terrible” pero natural, el cual va generando suspenso a medida que avanza el relato.
La idea de jugar con la constante amenaza de que lo peor ocurra me parece super válida e interesante.
Estuve mirando a Chejov también entre otros, pero no me terminó de convencer ya que no tiende a usar finales sorpresivos, algo que a mí personalmente me encanta.
Por otra parte, leí por segunda vez La Metamorfosis. Rescaté cómo el autor plantea desde un principio la ridiculez de la situación, la problemática que es y sin vueltas. Creo que es más llevadero y fácil de entender. De él tomé esto para lograr construir a mi personaje, quien desde un principio larga el problema sin enroscarse, lo cual desde mi punto de vista genera más atrape en el lector.
Finalmente, en quien más se basó mi texto fue en el libro Bestiario de Julio Cortázar. El mismo contiene una serie de cuentos, y yo de él miré primero el estilo de escritura de “Cartas de una señorita de París”, ya que me pareció divertida la idea de contar todo por medio de notas de confesiones o revelaciones de pistas. En segundo lugar, tomé la temática de Lejana, un cuento donde la protagonista nota la existencia de una doble y no para hasta encontrarse con ella. En el cuento, Alina Reyes tiene un diario íntimo donde escribe mediante el fluir de su conciencia los pensamientos que se le vienen a la cabeza respecto al sentimiento de “la otra Alina”.
A partir de acá comencé a juntar las distintas ideas para ir dando forma a mi texto.
Empecé por plantear al viaje como metafórico, pero terminó siendo real. Mi personaje viaja al encuentro con su doble para encontrarse con ella.
La idea de doble personalidad o doble vida siempre me pareció interesante. Creo que al hablar de cierto grado de “locura” se puede jugar mucho más con el vocabulario, sensaciones y percepciones del personaje. Al ser algo fuera de lo normal, me da la sensación de que se abre lugar a jugar mucho más con lo estructurado del día a día, y pueden llegarse a fronteras mucho más extrañas.
Cuando comencé a escribir el texto, lo hice en el formato de monólogo interior. Sin embargo, me di cuenta que no me llevaba a ningún lado porque el texto estaba desorganizado y desordenado. Le faltaba sentido, no se entendía bien el mensaje y en un punto ya resultaba aburrido. Fue por esto que decidí elegir otro tipo de formato; el diario íntimo. Fecha por fecha la protagonista narraba qué le ocurría en el día, a su vez que se avanzaba en la historia. Mediante este formato pude en primer lugar lograr mayor credibilidad, y en segundo que resulte más llevadero. A su vez, a medida que iba pasando el tiempo real (Fechas en las que escribía el diario) sus sentimientos eran cada vez más reales y mimetizados con su doble, entonces indicaba esto también un avance en el conocimiento y aceptación de la existencia de otro.
Mediante el diario íntimo, mi personaje iba sacando sus propias conclusiones acerca de lo que iba averiguando sobre su doble. Ella escribía allí todas sus averiguaciones, coincidencias y sentimientos. Me pareció que tanto como para el lector, así como para mí que lo estaba escribiendo, era una manera mucho más dinámica de comunicar lo mismo. Mediante el diario íntimo creo que se puede escribir de una manera mucho menos limitante, así como también leer con más hilo el texto.
Utilicé frases como “soy yo y le pegan” o “Ay, me duele, siento su dolor” para connotar el sentimiento del personaje y la misma “mezcla” que ella tenía en su cabeza por notar la presencia de una doble. Mediante el juego este de palabras, mi intento fue de confundir al lector, para que entiendan también la confusión por la que el personaje estaba pasando. Este efecto fue uno de mis preferidos, me gusta la idea de que el personaje pueda transmitir lo que siente causando el mismo efecto en el lector.
Respecto al final, puedo decir que me resultó hasta a mí misma sorpresivo. En un principio tenía la intención de que se junten en París y cambien de vida, una pase a ser la otra mediante una especie de fusión. Sin embargo, creo que eso era demasiado parecido a lo que había ocurrido en “Lejana” entonces entraba en una instancia donde dejaba de sentir mi obra como propia. Básicamente por esto decidí que no se encuentren, y creo que fue sorpresivo por el hecho de que la expectativa era otra. Tanto la protagonista como su doble, se encontraron, se miraron, y cada una siguió su camino.
Me parece también que connota ciertos aspectos de la vida, como cuando la gran expectativa frente a algo termina por ser otra cosa, o sucede todo al revés de cómo lo habíamos planeado.
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